Simulacro de Refugiados trae 'caos' a la vida

Por Myriah Snyder, posted Thursday, June 21, 2018 (one year ago)

NOTA DEL EDITOR: El 20 de junio es el Día Mundial de los Refugiados.

A los participantes del Simulacro Refugiado de la WMU se les asigna un número y se les dice que lleven tres cosas en su viaje.
Foto de Myriah Snyder
DALLAS (BP) -- Las pertenencias personales son confiscadas, y a cada participante se le despoja de su individualidad. Se convierten en un número. Trabajadores del gobierno con caras adustas les dicen que miren hacia adelante. Sin hablar. Son guiados a través de una cortina e instruidos para que escriban los nombres de cuatro seres amados. Estas son las personas que pueden llevarse con ellos. No se les dan más instrucciones.

Durante este simulacro de campo de refugiados, los participantes tienen que tomar tres cosas de los baldes. No se les ha dicho el por qué. Nadie les dice adónde van a ir. Severamente, son llevados de estación en estación. Un guarda con uniforme militar y un bate habla en una lengua extranjera. Una participante comienza a hacer preguntas. Ella es sacada del grupo. En la estación médica, les buscan piojos. En la estación de comida se les informa que deben comer. Podrían no tener otra oportunidad por días.

"Buscando Refugio," un simulacro de campo de refugiados, ofreció una ojeada a la experiencia de los refugiados durante la reunión anual de la Convención Bautista del Sur en Dallas. La Unión Femenil Misionera (WMU), en conjunto con la Junta de Misiones Internacionales, la Junta de Misiones Norteamericanas y Respuesta Global Bautista, auspiciaron el simulacro en el salón de exhibiciones para crear una experiencia similar a la de un refugiado en uno de los innumerables campos alrededor del mundo

En determinado momento, los participantes son enviados a llenar formularios que deben estar correctos. Pero los formularios están en otro lenguaje. Una persona es sacada del grupo y enviada a interrogación. El oficial habla inglés y se identifica como amigo. Pronto, se hace obvio que no lo es.

"Terror," "caos," "frustración," confusión fueron palabras que los participantes usaron para describir sus sentimientos mientras pasaban por el simulacro.

"Muchas veces, no nos damos cuenta lo áspero que puede ser el trato. Puede ser aterrorizante para un refugiado," compartió Joy Bolton, directora ejecutiva de la WMU de Kentucky, después de su experiencia en el simulacro.

"Aunque sabíamos que era un simulacro, cuando tomé el formulario que no pude leer del todo, eso fue un sentimiento de impotencia. Me di cuenta que era igual para muchos refugiados," dijo.

La WMU de Kentucky ha presentado antes un ministerio local, Refugio Louisville, en su énfasis en misiones. Pero para aquellos que ayudan de maneras más prácticas, Bolton sugiere a los huéspedes que inviten a un refugiado o a un inmigrante a su hogar, los ayuden a comprar en un supermercado, o genuinamente díganle que quieren escuchar su historia.

"Ese temor era abrumador," dijo Roetta Vaught, presidenta de la WMU de Kentucky, después de pasar por el simulacro.

"Fue asombroso para mí porque no piensas en todas las cosas por las que ellos pasan," señaló. "Hay solo esa realización de que todas estas cosas están sucediendo."

"Precisamente no tenemos ninguna idea por lo que esta gente está pasando," dijo, "solamente tratan de encontrar cierta normalidad en su vida."

El simulacro fue parte del Nuevo Proyecto AYUDA social y moral de WMU con énfasis en asuntos morales y la crisis de los refugiados. Este énfasis va a ser destacado durante los próximos cuatro años, dijo la presidenta de WMU, Linda Cooper.

"Las Escrituras no dan una guía en Levítico 19:33, 34 donde dice: 'Cuando algún extranjero se establezca en el país de ustedes, no lo traten mal. Al contrario, trátenlo como si fuera uno de ustedes. Ámenlo como a ustedes mismos, porque también ustedes fueron extranjeros en Egipto. Yo soy el Señor y Dios de Israel.'" dijo ella. "Dios está trayendo el mundo a nosotros de diferentes maneras; los refugiados son una. Algunos son de países donde es difícil y peligroso para los bautistas del sur entrar."

Cooper añadió: "Los refugiados necesitan oír del amor de Jesús y de cómo él quiere ser su Salvador. ¿Pueden imaginarse cuántas vidas pueden ser cambiadas eternamente si somos encontrados fieles?"

Para obtener más información de la crisis de los refugiados y cómo un individuo o iglesia puede ayudar, haga clic aquí.

Myriah Snyder es editora asistente de Western Recorder (westernrecorder.org), publicación de noticias de la Convención Bautista de Kentucky.
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